4/4/18

Cómo afrontar una infidelidad


Quizá, antes de enterarte de que te estaba engañando, tu relación ya se encontraba en un estado evidente de deterioro. Probablemente lo habías pensado o incluso fuiste encontrando evidencias de que algo extraño pasaba; tal vez lo has confrontado y como respuesta sólo obtienes un “ya vas a empezar con tus celos” o que te diga que estás loca. Una cosa es sospecharlo y otra descubrirlo.




¿Estás listo/a para afrontar una infidelidad?

Seguro, si éste es tu caso, la verdad te ha caído como un balde de agua fría y sientes que tu mundo se viene abajo. Es muy probable que percibas la infidelidad como uno de los problemas más graves dentro de una relación y de los que más lastiman y cuesta recuperarse, pues no sólo está la desilusión, sino lo que a tu alrededor se genera; como problemas de autoestima, pérdida de confianza; miedo al futuro, por la familia común, los hijos y claro, por no saber cómo actuar y responder ante esto. ¿Deben terminar ahora mismo? ¿Es posible salvar la relación? Si bien no hay un simple A, B, C para sobreponerte, aquí te ofrezco algunas ideas y reflexiones que te ayudarán.

Las dos posibilidades

Así como muchas personas creen que la consecuencia lógica de la insatisfacción es el engaño, otras piensan que la ruptura es forzosa, y ésto tampoco es necesariamente cierto.

Una relación no termina por la infidelidad en sí misma, suele acabar por la manera en que nos ocupamos de ella; es decir, el problema tiene mucho menos que ver con las causas que con las respuestas que le den. Entonces todo empieza por una pregunta: ¿lo ocurrido es imperdonable o no quiero o no sé cómo perdonar? Si piensas lo primero, significa que para ti nunca nadie ha podido hacerlo y es imposible repararlo, pues está fuera del poder de decisión y control. En este caso sería mejor pensar en romper de una vez.

No todo está destruido

Si crees que es doloroso, pero puede hacerse algo para sanar, entonces hay mucho por delante. Es indispensable que previo a pensar en el rescate, las siguientes condiciones estén dadas:

Responsabilidad: Él reconoce lo que pasó

Arrepentimiento: se declara arrepentido (lo cual no implica que debas tomarle la palabra de inmediato)

Compromiso: promete no volver a hacerlo nunca.

Acciones: está dispuesto a recibir ayuda profesional, individual o de pareja.

Ahora hablemos de ti y de lo que sientes

Estás en crisis, muy lastimada, con temor y enojo; necesitas al menos una guía rápida para actuar. Estos puntos te llevarán a la recuperación personal:

Acepta la realidad. De poco te ayuda preguntarte “¿por qué?, ¿qué fue lo que hice?”. Ya llegará el momento de revisar los motivos, por ahora reconoce que hay un problema el cual deben concentrarse en resolver. Piensa en esto: los bomberos comienzan por rescatar a las víctimas, apagan el fuego y hasta el final averiguan las razones.

Cuida tu cuerpo. Mantente sana y estable para poder trabajar con la parte emocional.

Cuida tu alimentación. (Sé que posiblemente no tengas hambre), ejercítate, no descuides tu apariencia ni desatiendas cualquier síntoma físico. ¿Por qué habrías de castigarte?

Canaliza tus emociones y busca soporte. No te reprimas. Tal vez te avergüence admitir esto frente a otros, pero en principio es buena idea hablar con alguien, de preferencia una aliada que te escuche y entienda. Por ahora no te benefician aquellas amigas que lo satanicen o familiares que luego te reprochen que quieras reintentarlo.

Reconstruye tu autoestima. Acepta el hecho de que esto no es tu culpa, fue una decisión del otro y aun cuando fueras la peor esposa de la Tierra, ser infiel no era la única salida. Si resultara que te ha dejado de querer porque ahora “ama a otra”, eso sólo te aclara el panorama, no significa que no seas digna de amor. Si alguien prefiere el pasto a las flores, no significa que sean menos bellas a partir de ese momento. Tómate tu tiempo. No te sientas obligada a olvidar o a decidir si siguen o acaban en ese momento ni por la urgencia o la presión de tu pareja. Lo que está ocurriendo no es sencillo ni debe ser tomado a la ligera.

Busca ayuda profesional. Si sientes que esto te rebasa, que el resentimiento, la ira o la tristeza te dominan, es hora de buscar ayuda de un especialista que con una visión objetiva te ayude a canalizar tus emociones, comprender tu parte de responsabilidad y a fortalecerte para lo que venga.

Confía. Saldrás adelante, ya sea que las cosas se restablezcan o que terminen alejándose. Puede que ahora no lo veas, pero pasará.

Lo que no está en tus manos

Hay ciertos comportamientos que requieren una valoración aparte y que deberías considerar muy seriamente como indicadores de una ruptura inminente. Entre ellos están:

Recurrencia: Situaciones sucesivas de este tipo y comprobadas que aún así son negadas o en las que promete “ya no fallar”.

Cinismo: No le parece inapropiado, minimiza el hecho o lo ve como algo “natural” que “a todo el mundo le pasa” y que “no es para tanto” siquiera enojarse por ello.

Y recuerda: no te sientas obligada a olvidar o a decidir si siguen o acaban en ese momento ni por la urgencia o la presión de tu pareja.

Publicado en www.bbmundo.com (el artículo no lleva firma)

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