4/1/18

Entrevista laboral: ¿Cómo tener éxito y dejar de ser el eterno rechazado?



Por Jorge Sánchez Morzán

Muchísimas veces debes haberte preguntado por qué nunca fuiste elegido a ese trabajo que tanto deseabas. Lo único que recuerdas de la entrevista es que parecía un interrogatorio policial y que el reclutador mostraba una actitud poco «amigable». ¡Suele suceder a veces! Sí, efectivamente, es frustrante cuando sabes que le has puesto todo el empeño posible y que el desenlace es infructuoso.



De allí comienza la desesperación y te cuestionas a ti mismo: ¿hay profesionales mejores preparados que yo?, ¿ya no soy tan joven para este cargo?, ¿hay mucha demanda para una poquísima oferta? , ¿no cuento con una excelente formación o ya no estoy tan actualizado?, ¿he dejado de ser atractivo al mercado laboral?, entre otros.

En realidad puede haber un sinnúmero de preguntas y tal vez algunas de ellas sean verosímiles en ciertas circunstancias, pero te diré que en la mayoría de casos no llegaste a ser seleccionado por cometer errores en la entrevista laboral (algunas de estas equivocaciones parecen muy simples, así que te recomiendo que no las desestimes).

En vista de ello, he compilado información acerca de la ENTREVISTA LABORAL en tres etapas con esta sinopsis:

ANTES DE LA ENTREVISTA

Es importante que tengas un control específico de tus postulaciones (por orden cronológico) Así tendrás una gran ventaja al estar bien informado cuando te haga las preguntas el entrevistador.

Prepárate con anticipación e investiga todo lo que puedas de la organización: misión, visión, valores, historia, fundación, situación actual, futuro, productos, servicios y principales competidores.

Averigua cómo puedes contribuir y saber el sector al que pertenece, cuáles son sus líneas de negocios, cuál es su cultura corporativa y su política del personal (valores que tratan de transmitir a sus empleados).

Con respecto al nuevo puesto, debes informarte cuáles son sus principales funciones, las características profesionales que debe tener el candidato, etcétera. De esta forma, estarás mejor preparado para responder a las preguntas y demostrarás interés también. Preguntas relacionadas al puesto:

✔ ¿Cuáles son las principales funciones y tareas?

✔ ¿Qué competencias se requieren?

✔ ¿Cuál es el nivel de responsabilidad?

Conócete a ti mismo:

Revisa tus funciones, responsabilidades y logros en tus anteriores empleos. Lo ideal es ejemplificar tus logros y, por consiguiente, piensa cómo estos podrían brindar una solución específica a algunos problemas de la empresa.

Identifica tus puntos fuertes y débiles. Puedes mejorar y transformar algunas de tus debilidades en fortalezas a través de un buen entrenamiento. Hazte las siguientes preguntas:

● ¿Soy organizado?
● ¿Soy innovador?
● ¿Soy trabajador?
● ¿Aprendo rápido?
● ¿Escucho a los demás? 
● ¿Acepto bien las críticas? 
● ¿Tengo una actitud positiva? 
● ¿Suelo concentrarme con facilidad? 
● ¿Siempre estoy dispuesto a aportar soluciones? 
● ¿Me relaciono con las demás personas fácilmente? 

Sé consciente y analiza cuál es tu experiencia, tus habilidades y tu actitud. Asimismo, practica las preguntas que más se suelen dar en una entrevista, así como también sus respuestas. Ten en cuenta que debes responder sin explayarte, sin ambages o rodeos. 

DURANTE LA ENTREVISTA 

Se sugiere ampliamente llegar de diez a quince minutos antes y agradecer que te hayan recibido. El saludo se da por el apellido del entrevistador: Buenos días/tardes, Sr./Sra./Srta....... Tampoco debes tutear al seleccionador, salvo que te lo pida expresamente. 

No interrumpas cuando hable el reclutador y responde sin tanta prisa, sin mirar a los costados, brevemente y sin dudar. Transmite seguridad, confianza e intenta controlar tus nervios. Identifica las palabras claves en el anuncio y la cultura corporativa de la empresa para manifestarlas todo lo que puedas. Son muy importantes en tu evaluación y, por eso, tienes que mencionarlas. 

 Empieza tu presentación agradeciendo por el recibimiento. Responde de forma abreviada, clara y sin circunloquios lo que te preguntan. Utiliza un lenguaje sencillo y que no sea grandilocuente o rimbombante. Cuida tu tono de voz, tu expresión, mira a los ojos del entrevistador, refleja confianza en ti mismo y sonríe para generar simpatía.

 Evita expresiones reiterativas como “siempre” y “nunca” o estribillos como “o sea”, “este”, “esto”, “como se llama”, “es decir”, “eee…”, “aaa”, “mmm” y demás (son incómodos y reflejan una deficiente elocuencia). 

Nunca se te ocurra hablar mal de la empresa que trabajaste o de tu jefe, ya que está muy mal visto. Lo que menos se debe hacer es propender a la negatividad y mostrar una postura conflictiva (ninguna empresa contratará un profesional con una actitud antagónica). 

Algunas preguntas que te puede realizar el entrevistador y a modo de ejemplo una respuesta: 

- ¿Cómo te definirías? 
Destacar la personalidad Me considero una persona que confía en su capacidad de realizar tareas complejas, con actitud siempre a aprender algo nuevo y deseo de superación constante. Que se establece metas y logra cumplirlas, porque siente la necesidad del compromiso y de alcanzar resultados. 

- Nombra tus fortalezas o puntos fuertes. ¿Cuáles son tus mayores virtudes? 
Toma en cuenta algunos ejemplos Considero que tengo la capacidad de resolver problemas y ver la situación desde diferentes perspectivas para desarrollar la mejor solución, incluso en situaciones complejas y difíciles. La fortaleza es lo que está resaltado, y la forma ideal de responder es explicar el motivo por el que afirmas tener esa fortaleza. 

- Si miras hacia atrás, ¿qué cambiarías de tu vida? 
Me encuentro satisfecho y me considero una persona optimista. Hasta el momento, he tenido una vida profesional con gran aprendizaje y experiencia, por lo que estoy convencido que lo mejor está por venir. Además, la vida es una lección y sinceramente no cambiaría nada.

 - ¿Por qué dejaste el anterior trabajo?, ¿cuál fue el motivo por el que dejaste tu último empleo? Después de permanecer un buen tiempo en mi último trabajo, estoy interesado en encontrar una empresa en donde pueda aportar nuevas ideas y crecer en un entorno orientado más al equipo.

 - ¿Cuál es el logro con el que estás más orgulloso?, ¿cuáles han sido tus mayores logros?, ¿cómo valoras tu progresión profesional hasta la fecha? 
Uno de mis mayores logros sería: Reestructurar los medios de comunicación organizacional físicos y virtuales, logrando una continuidad en las publicaciones y en la reducción de costos de producción en un 18 %. 

Esto es una manera ejemplarizante de responder a las preguntas que te harán en la entrevista laboral; sin embargo, existen multiples respuestas que puedes dar. Responde con espontaneidad y muy profesional. 

En ocasiones, suele suceder que, en algún momento de la entrevista, te pregunten algo absurdo, incómodo y que no tiene ninguna relación con el cargo al que has aplicado, entonces te aconsejo responder de esta manera: Ese asunto es irrelevante para deducir mi idoneidad a la posición laboral que postulo. Sé que hay preguntas que no deberían formar parte de una entrevista, pero si respondes como te digo, proyectarás una muy buena imagen.

Antes que termine la entrevista, aclara tus dudas relacionadas al puesto y a la organización. Así verán que tienes interés y darás a entender que también eres proactivo. No olvides de despedirte con cordialidad y agradecer el recibimiento.

 DESPUÉS DE LA ENTREVISTA 

Cuando haya finalizado la entrevista puedes preguntar y confirmar tu interés por el cargo al reclutador. Sería muy acertado pedir una tarjeta de visita (que contenga su nombre[s] y apellido[s], cargo, e–mail y número de celular) para enviar por correo electrónico la carta de agradecimiento. Luego sería conveniente que agregues lo siguiente antes de retirarte: Quiero agradecer el tiempo que se ha tomado en revisar mi perfil profesional y en la oportunidad para participar en esta entrevista de trabajo.

 El saludo inicial es muy relevante para que des una buena impresión, hazlo también con la despedida (un apretón de manos honesto y una sonrisa sincera). Si han pasado varios días después de la entrevista o si pasara la fecha en que te dijeron que les tomaría tomar una decisión, haz un seguimiento por medio de un correo o una llamada por teléfono. Trata de ser lo más abreviado y despreocupado. Obvia la idea de enviar numerosos correos o llamar insistentemente, debido a que podrías dañar tus opciones para obtener el puesto (ojo, podrían pensar que estás presionándolos).

 En definitiva, gana experiencia con las entrevistas y trabaja en aquellas debilidades para fortalecerlas. Si llegas a enterarte que te rechazaron, es recomendable agradecer la oportunidad mediante una llamada por teléfono o correo electrónico, y mencionar con interés que te consideren en un futuro para posibles plazas. 

Publicado en linkedin.com

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